El valor de tratamiento puntual. Sin desperdicios, sólo donde hace falta.
Ideal para tratamientos localizados y selectivos: gracias a la cómoda regulación de la presión y del grado de atomización, la máquina actúa sólo donde es necesario, sin malgastar producto y sin dañar la vegetación o los cultivos. Gran autonomía de uso gracias al depósito de gran capacidad y al bajo consumo específico. Elevada resistencia al esfuerzo incluso durante trabajos prolongados en ambientes difíciles: la máquina perfecta para el usuario más exigente.
Un cómodo puño situado en el pulverizador permite regular la presión hasta un máximo de 35 Bares.
Cómoda regulación manual de la atomización.
Fácil acceso al filtro de aire y a la bujía para agilizar el mantenimiento.
Gracias al "Lift Starter", el pulverizador podrá ser arrancado con suma sencillez.
Válvula del respiradero del depósito que evita pérdidas incluso accidentales.
Bastidor provisto de una amplia y suave almohadilla; anchas correas de soporte en material transpirante.